martes 07 diciembre, 2021
Mujer es Más –
COLUMNAS COLUMNA INVITADA

La importancia de las mujeres en altos mandos para la recuperación pos-COVID-19

Por. Karla Doig

En una época en la que la vida y el mundo están cambiando a pasos acelerados, es necesario aprovechar el talento femenino para poder avanzar en el desarrollo del país.

El talento único, el espíritu fuerte e innovador y las capacidades de las mujeres son inevitables de ver en nuestro día a día. Sin embargo, la pandemia del COVID-19 ha propiciado retrasos en la agenda de género, y sobre todo en lo laboral, un área tan dignificante para los seres humanos.

En 2020, la pandemia trajo la disminución del Producto Interno Bruto de 8.5, la peor caída desde 1932, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Las medidas de confinamiento causaron el cierre de más de 1 millón de empresas y pérdida de empleos, aunado a las miles de muertes y a las familias resentidas por el COVID-19.

Como resultado, la crisis económica de la pandemia, disminuyó la tasa de participación femenina en el área laboral de 45% a 39% de acuerdo con datos del INEGI de 2020, a pesar de que su inclusión ya era baja antes de la pandemia, siendo México uno de los países con menos mujeres en el mercado laboral de las naciones que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, con un 47%, según datos del 2018.

Antes de la pandemia, los puestos de alta dirección mostraban un balance no tan bajo de las mujeres en estos cargos, que ahora se ven amenazados con la llegada del COVID-19. Es lógico que, si tenemos menos mujeres en el área laboral, también vamos a traer la disminución de ellas en altos cargos, que frenaría el crecimiento económico, social y de bienestar.

En enero de 2021, el Banco de México señaló que millones de mujeres dejaron de trabajar y de buscar trabajo por diversas razones, entre las que se encuentra el tener que dedicarse de tiempo completo a los cuidados del hogar y la familia por el cierre de escuelas y guarderías. Esto nos lleva a una preocupante cifra: en la que 5.7 millones forman parte de la población no económicamente activa, cifra que representa el 60% del total. Esta realidad refleja una gravísima situación, pues representa una pérdida económica, de talento, de bienestar, innovación del sector que constituye más de la mitad de la población del país.

Debido a la situación actual, nos dimos cuenta de que temas como la salud y la educación son vitales en nuestra sociedad, así como de que se han descuidado sistemáticamente en nuestro país.

Adicionalmente, a la vez que la tecnología y la globalización avanzan, el aumento de la desigualdad y la violencia, especialmente contra las mujeres, son aún más grandes. Se estima de 8.9 a 9.8 millones de nuevos pobres en el país, según el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020 del El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. Tristemente, en México y el mundo, en su mayoría la pobreza tiene rostro de mujer. Es necesario nivelar la balanza de bienestar y productividad en un país en donde no estamos aprovechando el talento femenino.

Por lo tanto, ante el panorama que nos muestra la actualidad, es necesario pensar en nuevas medidas que aceleren el desarrollo equitativo e innovador para fortalecer a nuestro país.

Una estrategia, sería aprovechar el talento, creatividad e ideas de las mujeres, su inclusión y sobre todo la toma de decisiones en altos cargos, que provocaría cambios e impactos directos en el desarrollo. Tenerlas al frente significaría entender el mercado femenino, su toma de decisiones e ideas distintas para crear e innovar desde puntos de vista distintos a los tradicionales. De igual manera, esto atraería a más mujeres a participar y aspirar a ocupar un cargo de alto mando y a las niñas de las futuras generaciones para aspirar a algo más que no sean los cuidados del hogar y así lograr una sociedad más equitativa, con bienestar y productividad.

Cabe destacar algunos de los talentos y sectores en los cuales las mujeres se han posicionado que pueden ser aprovechados para favorecer, no solo su inclusión, sino el desarrollo integral de nuestro México:

Habilidades

Las mujeres somos distintas, una amalgama diversa con características y fortalezas en común. En la actualidad, está demostrado que podemos realizar varias tareas a la vez, aunado a que constantemente analizamos la información a nuestro alrededor, teniendo las atribuciones siguientes:

Sensibilidad:

Precisamente ahora que las prioridades están cambiando es necesaria la sensibilidad para valorar situaciones a las que no se les había prestado atención y entender que estamos conviviendo con personas que requieren también de una gran empatía en nuestro trato para así lograr un clima laboral más favorable.

Creatividad e innovación:

Aprovechar la creatividad e ideas femeninas, nos ayudaría a tener mejores resultados, más innovadores y completos para el mercado.

Comunicación

Tendemos y acudimos a comunicarnos constantemente. La comunicación afectiva logra generar mejores relaciones, llegar a acuerdos y resolución de conflictos.

Intuición femenina

Observar los pequeños detalles y sentir los cambios en los tratos de las personas, es una cualidad que caracteriza a las mujeres que ayudaría a tener decisiones más acertadas.

Vínculos afectivos:

Buscamos generar más lazos afectivos y eso nos puede ayudar a trabajar en equipo.

Su liderazgo es esencial, no de una forma individual, sino de la mano con los hombres de manera complementaria para así poder elevar la productividad de una organización.

De igual manera, han probado tener gran capacidad y productividad en las áreas de ventas gracias a sus altos niveles de empatía y habilidades de comunicación, ambos elementos esenciales.

Valores y honestidad

Un estudio realizado por la Universidad de Kontanz, Alemania, indica que en los gobiernos donde predominan más las mujeres en cargos importantes, la corrupción es menor.  Aunado a ello, la investigadora Margarit Bussman, sostiene que mientras las mujeres buscan el bien común, los hombres actúan individualmente.

Lo anterior, se pudiera transmitir en más ganancias para las organizaciones ya que si las mujeres pensamos en el bien común generaríamos mejores relaciones con las y los trabajadores de las empresas y además se tendrían más ganancias.

Conclusión:

Por lo mencionado anteriormente, un eje de la estrategia de recuperación de bienestar y la economía, sería que los empleadores empezaran a contratar a mujeres en altos cargos para tener otra visión de pensamiento ante la adversidad que estamos afrontando.

De esta manera, se lograría dar espacio a un nuevo modelo cultural y mental de los perfiles disruptivos que se necesitan en la actualidad, que son las mujeres, en un panorama donde las prioridades están cambiando más que nunca.

No debemos dejar de lado el debate y la reflexión sobre la importancia de las mujeres en altos mandos, decisivos, que sepan ver desde otra perspectiva complementaria a la del hombre para así tener ambos talentos y poder incrementar la productividad de las empresas ahorita que más lo necesitan.

Estamos en un momento histórico en el que las sociedades nos estamos dando cuenta que la palabra cooperación tiene un efecto social y económico de mayor plazo que el que ha tenido el concepto de competencia.

Estoy convencida de que el progreso de las mujeres es el progreso de todos. Dar prioridad a las mujeres no es una opción: es una necesidad. Invertir en las mujeres, además de que es un asunto de derechos, es también una expresión de buen sentido económico.

 “Si quieres que algo se diga, busca a un hombre; si quieres hacer algo, busca a una mujer”

Margaret Tatcher


Karla Doig Alvear. Abogada, servidora pública, feminista, articulista, apasionada de la lectura, los animales y  el empoderamiento de la mujer desde todos los ámbitos. Licenciada en Derecho por la Escuela Libre de Derecho de Sinaloa, Licenciada en Nutrición por el Centro de Estudios Superiores México Americano (CESMA) y Maestra en Políticas Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

 

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