«COLUMNA INVITADA»: El juego del género

No es menor el tema de paridad de género en los asuntos políticos electorales de nuestro país. Ha sido materia de varias reformas constitucionales para garantizar que mujeres y hombres participen en política de manera equilibrada, en busca de la equidad.

Una de las reformas más importantes en este tema fue la de 2014, el artículo 41 constitucional establece como obligación a los partidos políticos postular en sus candidaturas a diputados federales y locales por ambos principios (mayoría relativa y representación proporcional), de manera paritaria formulas de hombres y mujeres, donde propietarios y suplentes sean del mismo género para evitar los casos de “juanitas”.

En el proceso electoral de 2014-2015 los partidos políticos mostraron resistencia al cumplimiento de esa obligación, sin embargo los institutos electorales, federal y locales, les apercibieron sobre la sustitución o la modificación de sus candidaturas y listas para que fueran propuestas paritarias.

Cuatro años después, en este 2018, la resistencia de los partidos políticos y de los propios aspirantes a un cargo de elección popular rebasó el límite de la credibilidad. En una obsesión por mantenerse en el poder o, resultar designado a una candidatura donde se estableció que debiera ir postulada una mujer, en el Estado de Oaxaca particularmente, personas del género masculino asumieron candidaturas que estaban reservadas para el género femenino, haciéndose pasar por personas transgénero.

Son 17 casos donde el Instituto Electoral local del Estado de Oaxaca, ha cancelado esos registros, que además en su momento, los solicitantes al registrar sus candidaturas solicitaron discreción respecto de la información de la postulación como transgénero.

La cancelación surge posterior a una denuncia realizada por integrantes de un colectivo ciudadano, en la que se expuso la falsificación de datos de candidatos propuestos por las coaliciones: PAN-PRD-MC, PRI-PVEM-NA, así como el partido Movimiento Ciudadano de forma individual.

Algunos de los casos expuestos son de llamar la atención pues los candidatos postulados y ahora con registro cancelado, ya eran presidentes municipales, sin embargo, no pudieron acceder a la reelección del cargo al haberse determinado que en esos ayuntamientos, las postulaciones se reservaron para mujeres. Esos presidentes municipales hace tres años no participaron por el cargo con la calidad de transgénero, de hecho sus esposas fungen como presidentas del DIF local.

Más allá de la mentira de asumir una identidad con la que presuntamente se auto reconozcan, la gravedad de esas postulaciones, desde mi punto de vista tiene que ver con el hecho del juego al que se prestan los partidos políticos que presentan tales candidaturas y los que aspiran al cargo. Es un juego malicioso para no permitir la participación de las mujeres.

Es inclusive, una actitud perversa, donde demuestran que no existen los límites cuando de acceso al poder se trata. No es un asunto de lucha de los géneros, es un tema de respetar la ley y si se trata de postular mitad hombres y mitad mujeres a los distintos cargos de elección popular, pues que así sea, 50% hombres y 50% mujeres, ni más, ni menos.

En el caso particular, el Instituto Electoral de Oaxaca hizo una prevención a los partidos políticos para que resuelvan el caso de esas candidaturas registradas, sin embargo, deberían de ser cancelados lisa y llanamente, como una corrección disciplinaria, de otra forma, seguiremos conociendo casos similares en otras elecciones.

Los partidos políticos son responsables de la simulación de garantizar la participación paritaria en los cargos de elección popular, pues dichos registros los realizaron invocando los lineamientos en materia de paridad de género aprobados para el presente proceso electoral, donde se estableció claramente que en la postulación de candidaturas transgénero, transexual, intersexual o muxes, se hará efectiva en consideración al género al cual se auto adscriba la persona, en el caso, las candidaturas correspondían al género femenino.

Históricamente la participación de las mujeres ha venido de menos a más, desde solo ir en suplencias a cargos, pasamos por el 70%-30%, donde el 70% era para los hombres y el 30% para las mujeres del total de candidaturas; luego el 60%-40%, igualmente la cantidad menor representaba al género femenino; sucedió el caso “juanitas” mujeres que participaban como propietarias, al asumir el cargo debían solicitar licencia y dar paso a su suplente que era hombre; ahora al lograr el 50%-50% de igualdad en los cargos para hombres y mujeres, se debe luchar con otras formas de jugar con las reglas.

Ahora el juego, en algunos casos es en el tema de competitividad y la nueva modalidad expuesta en el Estado de Oaxaca: asumirse como una persona del otro género para quedarse con el cargo que le corresponde, en este caso, a una mujer.

El juego es feo, es perverso. No podemos mirar y guardar silencio. Los hombres y las mujeres tenemos derecho a contender en condiciones equitativas y en busca de la participación lo más igualitaria posible.

 


Sandra Vivanco Morales. Twitter: @SandraVivanco13 | Facebook: Sandra Vivanco Morales | Web: https://sandravivanco.wordpress.com

Comentarios

comentarios