«CUARTO PISO»: Pañuelo blanco frente al encono e intolerancia

A penas vamos llegando a la mitad de las campañas y los ánimos entre los mexicanos se han crispado.
Peligrosa polarización y encono invaden a la sociedad.
Cada vez estamos más enfrentados y divididos.
Basta meterse a las redes sociales, para darse cuenta, desde hace varios meses, incluso años, la intolerancia, agresividad y prepotencia con la que reaccionan varios “entes” cuando se expresan comentarios diferentes a sus ideas o preferencia políticas.
Bajo el anonimato, en muchos de los casos, ofenden e insultan sin mesura con la intención de callar, amedrentar y someter al contrario.
Imposible entender el bipolar discurso de amor y paz, si se promueve con obcecación el enfrentamiento.
Principalmente los periodistas, pero no solo ellos, sino muchas personas que solo han utilizado las redes sociales para expresar, sin ofensas, sus opiniones, han recibido insultos de quienes piensan diferente. Incluso, han ocurrido amenazas de muerte.
Las descalificaciones y el discurso de odio no dan tregua. Lo vemos en los debates de los candidatos y los de sus voceros, en sus campañas, spots, en cadenas de WhatsApp y en las redes sociales. Campañas electorales violentas.
Bienvenido el debate con argumentos, tolerancia y respeto, eso lo que nuestra vulnerable democracia requiere.
El tan cuestionado y desafortunado retuit de Ricardo Alemán debería ser el parteaguas  para frenar la exacerbada violencia. Habrá que condenarla venga de donde venga.
Lo increíble es que a unos se les aplauda y a otros se les linche.
La violencia y los llamados a ella, deben ser condenados de la misma manera.
¿Qué o quién determina, a quién sí hay que lapidar y a quién no? Recientemente otros personajes públicos han hecho “apología de la violencia” a través de las redes y por supuesto la reacción no fue la misma.
La violencia no le sirve a nadie. ¿Acaso no es suficiente lo que padecemos en el país? Cifras récord en homicidios. Miles de desaparecidos, feminicidios. Violencia interminable.  
Un país en encono en la víspera de las elecciones, es una bomba de tiempo, es lo que menos necesitamos.
Quien gane, llegará a la silla presidencial con la aceptación de menos del 30 por ciento de los votos, seguramente. Para qué más división.
Si realmente queremos un cambio en México, no esperemos que venga con un nuevo gobierno, así ya llevamos varios. 
Comencemos nosotros, con civilidad y tolerancia. Con nuestro voto en las urnas.
El discurso de odio genera escenarios  peligrosos, que no merecen la pena.

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