«MIRADA GLOBAL»: La sinrazón y sus peligrosos extremos

La sinrazón está ganando la batalla. La polarización marca este proceso electoral y ha llegado a niveles muy preocupantes. Desde la semana pasada comenzaron a circular vía redes sociales, memes -no sé si a alguien le provocaron risa- que hacen alusión al asesinato de Luis Donaldo Colosio. ¿Aburto, dónde estás?. Otro de un halo de luz con el nombre Mario Aburto. Uno más que muestra los nombres de personajes que fueron víctimas de asesinato, dice así: “A John Lennon lo mató un fan, a Versace lo mató un fan, a Selena la mató una fan, A ver a qué hora, chairos”. (Sic)

Cierto que las redes sociales se han convertido aquí y en todas partes, -no creo que en China por eso de la censura- en desfogue de todo tipo de emociones cargadas especialmente de enojo, frustración y odio. Nada más habría que revisar la cuenta de Donald Trump para ver la cantidad de comentarios negativos hacia México, minorías étnicas y de quien se le atraviesa por la mente. Si antes callados podríamos evitar que nos entraran moscas a la boca, ahora el pensamiento ya no pasa por la cavidad bucal. Basta con transcribirlo en unas cuantas líneas en el celular y darle ok. En la mayoría de los casos, gana el impulso.

Las redes sociales permiten a cualquier individuo salir del anonimato. En el pasado en los medios electrónicos había quienes buscaban sus “5 minutos de fama” o su “media hora” como decía el fallecido Paco Stanley, ahora se busca afanosamente ser “ Trending Topic”o “Influencer” en cuestión de segundos. La fórmula es muy sencilla: encuerarse, hacerse el chistoso o insultar; entre más provocador, más fácil obtener la respuesta rápida. Ejemplos sobran y si usted es asiduo a las redes ya se habrá dado cuenta.

Si una persona cualquiera logra ser “Tendencia” por algunas de las razones antes descritas, no pasará de que lo tundan virtualmente, lo contraten en alguna agencia de publicidad o, en el mejor de los casos, consiga un programa de televisión. Pero si se trata de una persona pública, las cosas cambian. Y si se da en un contexto como el proceso electoral que estamos viviendo la situación llega a niveles extremos y preocupantes.

El periodista Ricardo Alemán, quien en sus columnas y redes sociales ha mostrado abiertamente su crítica a Andrés Manuel López Obrador, retuiteó el meme que hacía alusión a los asesinatos de famosos con la frase de su cosecha “Les hablan”. Como se imaginará, la tormenta virtual se desató de inmediato. Hay quienes interpretaron que el comunicador estaba azuzando a cometer un crimen. Después, en un video también publicado en las redes sociales, Alemán explicó -sin éxito- que con su retuit y mensaje lo que pretendía era lo contrario: prevenir un atentado.

El nivel de virulencia es tal que la razón está perdiendo espacio. Por un lado están los memes cargados con más que humor negro -porque éste casi siempre es inteligentemente sutil- hasta los obscenamente tontos. No creo sinceramente que el “meme” de los asesinatos de Lennon, Versace y Selena le provoque risa a alguien a menos que sea un psicópata. Y están también las ganas de provocar, a como dé lugar.

Sí, Ricardo Alemán quiso provocar a como diera lugar y lo logró. Provocó su lapidación virtual y una oleada de indignación de quienes consideraron que su tuit era una invitación a cometer un atentado. Hay quienes pensamos que fue una provocación estúpidamente agresiva exacerbada por la polarización en la que estamos. Provocación al fin. Por varias horas Alemán fue Trending Topic. Horas después se sabe, le cancelaron algunos de sus programas en distintos medios.

El horno no está para bollos dice el viejo refrán. Una probadita de lo que viene y de que los extremos y la sinrazón están ganando la batalla.

Comentarios

comentarios