«COLUMNA INVITADA»:

¡No al mensaje de miedo!

Esto no tiene que ver con la preferencia electoral, no importa si por tradición familiar votas por uno u otro partido político, tampoco esta relacionado con el hecho de que en este proceso se piense en votar por una opción totalmente distinta, nada más para probar.

Aquí, lo importante es que la ciudadanía no merecemos, después de la cascada de spots que nos persigue cada que encendemos el televisor o la radio, ver o escuchar mensajes que nos infundan miedo, que nos hagan siquiera suponer que esto podría estar aun peor.

Los partidos políticos y los candidatos deben abstenerse de expresiones que calumnien a las personas, así lo dice nuestra Constitución Federal, en su artículo 41, base III, apartado C. Este texto debe ser interpretado en la forma más amplia para evitar mensajes que alerten a la sociedad, que intimiden la decisión de votar libremente, que coaccionen a votar por “esa mejor opción” que a diferencia de la otra no hará esto o lo otro.

El texto de la LGIPE en su artículo 246 establece, apegado al nuevo modelo de comunicación política implementado con la reforma político-electoral de 2014,  que la propaganda política tiene como único límite la vida privada de candidatos, autoridades, terceros y a las instituciones y valores democráticos.

Nada dice respecto a que esa comunicación debe ser respetuosa también hacia los votantes, sí, de esos como nosotros, que simplemente acudimos a las urnas y les damos el triunfo.

Por otro lado, también existe la obligación del INE de vigilar los contenidos de los spots que presentan los partidos políticos y candidatos independientes para realizar el pautado que las emisoras difunden, además de realizar un monitoreo a los medios de comunicación para evitar que se contraten tiempos de radio y televisión sin autorización de la autoridad.

Entonces, el INE conoce antes que todos el contenido de los mensajes de propaganda, la pregunta es: ¿por qué no limita esos mensajes que, sin ser calumniosos hacia los demás candidatos, sí generan un ambiente nocivo hacia el electorado?

Nosotros, la ciudadanía en general merecemos campañas de altura, con mensajes cargados de propuestas, de positividad, no información que nos haga pensar en peligro, en que nos limitarán derechos adquiridos o que nuestro país no avanzará.

Merecemos, con todo el dinero público que se destina a los proceso electorales, campañas políticas con propaganda sana, que sea una verdadera invitación a que la sociedad participe con entusiasmo en las elecciones de su país, necesitamos que la autoridad electoral verifique que los partidos políticos y candidatos independientes, no difundan mensajes que, en un afán de ganar simpatías generen un ambiente negativo.

Si alguien en un encargo público violentó la ley, fue corrupto, no informó compras de bienes, utilizó recursos públicos para enriquecerse, tuvo acceso a recursos económicos ilícitos, ocultó información de obras y servicios en otro encargo de elección popular y un largo etcétera, entonces nunca debió ser candidato. Si tenía cuentas pendientes con la ciudadanía por una falta de transparencia en la función que desempeñó anteriormente, un partido no debería concederle el derecho de representarlo o si como independiente burló la ley al buscar el apoyo ciudadano, no podía acceder al registro de la candidatura.

Por lo que, si son candidatos impresentables, los votantes no merecemos esas ofertas electorales.

Sin embargo, ahora ya son candidatos y candidatas, significa que no tienen procesos legales en su contra que les impidiera lograr cumplir con los requisitos que marca la ley para registrarse, así que, hagan campaña bien, sin denostar al otro y con un profundo respeto a nosotros, los electores. ¡El pueblo se los demanda!

@SandraVivanco13

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