«CEREBRO 40»: Código de Ética electoral para ciudadanos

Es inevitable, no lo elegimos, no hay nada que podamos hacer ni ningún lugar a dónde podamos ir, cada 6 años nuestro país y nuestras vidas son tomados por las campañas electorales, y no hay opción, nos persiguen a través de los medios de comunicación y peor ahora que en años anteriores por las redes sociales, imposible aislarse, algunos quisiéramos honestamente silenciar las campañas o irnos una temporada a retratar ballenas y regresar cuando todo haya pasado pero no es posible.

La realidad electoral está aquí, decidida a todo, este año más que nunca ha faltado nuevas y mejores propuestas, los candidatos se basan en una sola estrategia, desprestigiar a los demás. ¿Los más afectados? Nosotros, nuestros nervios, como si no estuviéramos ya cansados del mal gobierno que nos ha engañado y exprimido durante los últimos años, todos los años de los que yo recuerdo, ahora tenemos que elegir de entre sus colaboradores a un nuevo gobernante al encargado de darnos atole con el dedo los siguientes 6 años.

La historia se repite de nuevo, en pocos meses haya ganado quien haya ganado estaremos todos desgarrándonos las vestiduras y lamentándonos por su desempeño, y la prueba más fácil que a mí se me ocurre es cuestionar ¿porque todo lo que proponen y prometen en sus campañas no lo hicieron sus antecesores del mismo partido cuando tuvieron oportunidad? La respuesta es fácil, todos son lo mismo, atacan, no hay nada nuevo bajo el sol, no hay salidas, la estrategia ahora es incluso cambiar nombres a los partidos, logotipos incluso colores institucionales, tal vez para que uno piense que está votando por un candidato único, por un héroe, por un nuevo mesías y no por los partidos de siempre.

La finalidad de mi razonamiento no es aumentar la desolación que ya nos invade, al final una sociedad unida, educada y organizada no tendría por qué estar tan temerosa, el problema es que lejos de vernos a nosotros mismos como una comunidad, nos polarizamos y enemistamos y eso es precisamente lo que nos hace débiles. Todavía no pasa nada y ya nos señalamos con sustantivos despectivos, “Peje Chairos”, “Peña bots”, etcétera, cuando somos los ciudadanos los que deberíamos estar unidos, nos ponemos peor que con las finales de la copa MX, como si de verdad alguno de nosotros fuera parte esencial de la jugada y del equipo.

Hasta donde yo entiendo los puestos principales ya están comprometidos y el grueso de la población estamos completamente fuera de la repartición, ¡Ah! Pero no, a nosotros nos gusta contender en las calles y en las redes sociales como si de eso se tratara nuestra vida, y lo que no pensamos es que la razón que a cada quien nos hace identificarnos con cierto partido o candidato es meramente personal, responde a nuestra historia, conocimiento, anhelos e ideología, no nos hace mejores ni peores, lo que sí creo que nos baja de categoría como personas es la manera cómo lo expresamos y nos confrontamos, esta historia es la misma de hace 6,12 y 18 años, ya deberíamos de haber entendido que en una sociedad unida no tienen lugar los tiranos, no sé qué es lo que creemos que nos van a quitar o que podríamos ganar a cambio, el voto es algo personal, único e intransferible, la conciencia como estado sí es un derecho y una obligación, no aportamos nada bueno con nuestro comportamiento radical e intolerante más que garantizarnos 6 años más de decepciones y corajes.

No hay manual de Carreño pero sí sentido común, y nada justifica el insulto ni la agresión, seamos más humanos y menos imanes, más cordiales, más amables.

La próxima vez que alguien se pronuncie a favor de un candidato que no sea de su agrado evite cuestionar su inteligencia, no pegue en la mesa y mucho menos lo menosprecie o llame de una forma despectiva, en las redes sociales condúzcase con civilidad, a menos que usted sea el hijo, la mamá o la esposa del candidato, no lo tome todo de manera personal.

“Divide y vencerás”.

 

 


Bárbara Lejtik. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, queretana naturalizada en Coyoacán. Me gusta expresar mis puntos de vista desde mi posición como mujer, empresaria, madre y ciudadana de a pie. @barlejtik

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