«DOLCE ÁLTER EGO»: ¿Y para el susto qué?

Comer un bolillo después de experimentar un susto es uno de los mitos y remedios populares más arraigados entre los mexicanos. “No te vaya a dar la diabetes”, decían y aún dicen las abuelas al ofrecer un pedazo de pan a su asustada “prole”.

Tras el sismo de 7.2 grados del viernes pasado ‒que por cierto me agarró en un café de la Napóles‒ sentí tal ansiedad que, si no supiera que el remedio del pan es falso, bien me habría comido tres teleras de un jalón.

Para “acabarla”, minutos antes del sismo yo estaba disfrutado de un Affogato (café espresso con helado de vainilla), lo cual seguramente abonó a acrecentar la temblorina que me dio con el susto. Por fortuna estaba en compañía de una amiga terapeuta y experta en atención de shock postraumático, por lo que de inmediato me aplicó una técnica que me calmó la angustia.

El caos en el que quedó la ciudad y el nerviosismo imperante en el ambiente era como para pasar el resto de la tarde ingiriendo tés, pero en su lugar, cuando llegué a casa preparé un chocolate caliente porque él me dijo “que se le había antojado” y que “iba por un pan”. Y mientras le daba vueltas al molinillo, me asaltó la duda: ¿y para el susto, qué?

Si bien es cierto que comer un pedazo de bolillo no evitará que nos dé diabetes, el antiguo remedio de las abuelas sí tiene cierto sustento científico, porque cuando el cuerpo experimenta un aumento repentino de adrenalina, bajan los niveles de glucosa, por lo tanto el gluten ‒rico en azúcares‒ puede restaurar los niveles de esa hormona en la sangre.

Hablando en serio, ¿qué alimentos que sí tienen un efecto calmante en nuestro cerebro podemos ingerir?

Ahí les va una minilista.

Chocolate: Comer un trozo de chocolate con alto contenido de cacao, bajo en azúcar, genera endorfinas, lo que a su vez provee un efecto analgésico y produce de forma instantánea una sensación de bienestar.

Almendras: No en balde las almendras son consideradas un “super food”. Estas semillas también regulan los niveles de glucosa y colesterol en la sangre, además de que contienen vitamina E y D, aportan calcio, fósforo, potasio, hierro y zinc, con el plus de que nos proveen de energía debido a su alto valor proteínico.

Plátano: Por sabiduría popular recurrimos al plátano cuando nos da un calambre, pues su alto contenido en potasio, magnesio y ácido fólico ayuda en caso de agotamiento físico, pero también calma la ansiedad y la irritabilidad.

: De acuerdo con la herbolaria, beber la infusión de hierbas como manzanilla o lavanda, ayuda a la relajación del sistema nervioso e incluso induce al sueño. Lo cierto estas que hierbas se han utilizado desde la antigüedad como planta medicinal, ya sea como un analgésico o sedante y hasta para atenuar los síntomas del resfriado.

Según las bondades de estos alimentos, propongo que, además de contar en casa con una mochila de emergencia (con documentos personales, agua, lámpara, silbato, etcétera), llevemos siempre en nuestra bolsa un “kit de alimentos postsusto”, con una tablilla de chocolate amargo (de al menos 60% cacao), almendras, chips de plátano, un sobre con té de manzanilla y lavanda seca.

Hay que estar listos, porque por sustos geológicos y políticos, no paramos…

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