«SEXTO SENTIDO»: La noche en que nació un monstruo…

11 enero, 2018

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Esa noche sus ojos brillaban, quizás por pasión, ilusión, deseo, satisfacción o todo al mismo tiempo. Un joven de cabello rubio y ondulado, vestido de negro, permanecía ahí parado, expectante en la puerta del cine para encontrarse con su destino.

Mientras más oscura se ponía la noche, en la pantalla cinematográfica se tejía la historia de un alquimista que construye un artefacto de oro y grabados con símbolos ocultos, mismo que al accionarse se vuelve un escarabajo que succiona sangre y brinda en cambio, a su víctima, la eterna juventud. El invento provoca la muerte a su creador, pero el objeto sobrevive en el tiempo y llega a las manos de un abuelo, anticuario de profesión, quien descubre que el escarabajo a cambio de su sangre, le proporciona energía para tener intimidad sexual de nuevo. Tener juventud se vuelve obsesión. El abuelo se hace adicto al dolor y al placer juvenil, abrazando a la muerte.

En eso, a media función, entre las butacas, una mujer se lleva la mano al pecho, le cuesta respirar, sufre un infarto. Minutos después por la entonces avenida Munguía en su cruce con La Paz, en Guadalajara, arriba a toda prisa una ambulancia y se estaciona afuera del cine. Los paramédicos corren y se llevan a la moribunda espectadora.

Una reportera que cumplía con su primera asignación reporteril, observaba cada escena y hacía anotaciones en una libreta. Al día siguiente emitía su reporte periodístico a través de las ondas hertzianas sobre la Premier de “El Invento de Cronos”, ópera prima del joven Guillermo del Toro. También explicó que el cineasta había enfrentado incontables obstáculos y hecho múltiples sacrificios para llevar a la pantalla del séptimo arte, la historia. Abonando a su novel trayectoria, narró la anécdota sobre el infarto de una espectadora, sin percibir que esa reacción podría deberse al nacimiento de un monstruoso cineasta.

Ahora han transcurrido más de 25 años de aquella noche, Guillermo del Toro se ha convertido en uno de los más reconocidos y terroríficos cineastas del mundo. Está más cerca que nunca de tener en sus manos, la estatuilla del premio Óscar por su película “La forma del agua”.

Aquella noche de 1993, la periodista mostró su novatez, se le fue la noticia. Lo más relevante no fue la ópera prima del joven cineasta tapatío, sino la noche en que nació un monstruo… llamado Del Toro. Y esa reportera, era precisamente yo.

 

 


Adriana Luna. Periodista multimedia con 25 años de ejercicio profesional. Secretaria de Acción Femenil en el Sindicato Industrial de Trabajadores y Artistas de Televisión y Radio, Similares y Conexos de la República Mexicana, (SITATYR) sección Guadalajara. Secretaria General del Club de Periodistas de Jalisco. Curiosa en todo, experta en nada. Mujer antagónica en sí misma, con el corazón parecido a la Madre Teresa y con un genio como el de Margaret Thatcher. @adrianalunacruz

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