«ACTOS DE PODER»: Elección sin independientes

La elección de 2018 tendrá una característica especial si quienes buscan ser candidatos presidenciales sin partido logran obtener las más 866 mil firmas que avalen su aspiración.

Pero ninguno de los que está recorriendo el país en busca de ese apoyo, salvo ‘Marichuy’, tienen algo que ver con lo que se llama sociedad civil.

A Ricardo Anaya, a José Antonio Meade y Andrés Manuel López Obrador se sumaría, si cumplen con las firmas arriba señaladas y demuestran quién lo financió y cómo gastaron esos recursos, el ex priísta Jaime Rodríguez y la ex panista Margarita Zavala.

Hasta el 25 de diciembre, el gobernador de Nuevo León con licencia tenía un millón 226 mil 365 firmas recabadas. De éstas, sólo 683 mil 767 eran apoyos encontrados en la lista nominal.

Margarita Zavala había acumulado 637 mil 128 firmas de apoyo. Sin embargo, sólo se encontraron 441 mil 976 de esas firmas en la lista nominal.

Los aspirantes a candidatos independientes a cargos de elección popular no han cumplido con el requisito de rendir cuentas de sus ingresos y sus gastos. Salvo Pedro Kumamoto, aspirante a ser candidato a Senador, que lo hace casi en tiempo real, el resto tiene un déficit importante en rendir cuantas y transparentar los recursos que utilizan para alcanzar la candidatura.

Y si los “independientes” son más que políticos salidos de partidos políticos que ya no les dieron la oportunidad de seguir siendo candidatos; de que las firmas que reportan no están inscritas en la lista nominal y no transparentan el dinero que utilizan para recabar apoyo, no vale la pena que se inscriban en la boleta del 18.

Rodríguez tiene la misión de hacer estallar la candidatura de López Obrador. El Estado de México es la segunda entidad, después de Nuevo León, en donde el gobernador con licencia ha obtenido más firmas. Casualmente es el estado con el mayor número de electores del país. Habrá que ver en qué municipio y quiénes fueron sus auxiliares para conseguirlos. Podríamos llevarnos una sorpresa cuando se den a conocer los nombres.

Zavala tiene dos problemas: el primero es que si no alcanza el número de firmas requeridas quedará en ridículo luego de que intentó reventar la alianza del PAN con el PRD argumentando que ella era el principal activo de Acción Nacional. Su segundo problema tiene que ver con el candidato del PRI. Ella y su grupo político, encabezado por Felipe Calderón, quien asumió la presidencia de México en la elección más cuestionada de la historia reciente del país, son afines a José Antonio Meade, que fue secretario de Estado con Calderón, y que ahora es el candidato del PRI ¿Le van a quitar votos a su amigo Meade y fortalecer así a AMLO?

El papel de candidato independiente se distorsionó cuando los políticos relegados de su partido buscaron esa alternativa como medio para saciar su instinto de poder.

Las candidaturas independientes eran el camino de la sociedad no militante para proponer una alternativa ciudadana, pero la ambición desmedida de la (sin) clase política ocupa esos espacios.

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