«SEXTO SENTIDO»: Un cafecito…

5 diciembre, 2017

Etiquetas: , ,

Ahí, en la mesa, está la taza de café despidiendo una ligera columnita de vapor indicando la temperatura ideal. Un aroma peculiar. Decido agregar un poco de leche en polvo. Al fijarme bien, inesperadamente observo que se ha formado un corazón blanco en medio de la negrura del agua caliente. ¡Nunca tomo café, lo reconozco! Pero este no se me escapa. Le explico.

Estoy en el café Córdica 21, en Guadalajara, es un lugar pequeño, pero el ambiente único. Y no, no se trata de un slogan publicitario. Este en verdad es, único.

Se acerca Gabriel, con una enorme sonrisa. Me saluda, me pregunta qué voy a tomar y me recita las opciones. Para este instante, él ya me contagió su sonrisa. Se me olvida toda la lista, así que le pido un café y unas galletas de avena.

Cuando regresa le pido que se siente conmigo a la mesa. ¿Cómo estás?, le pregunto. “Estoy contento”, me responde. ¿Cuántos años tienes? 47, dice. ¿Habías trabajado antes? -Nunca.

Mi sonrisa se ha hecho cada vez más grande. Noto en sus ojos una satisfacción enorme, la de una persona que se siente útil, valorada.

Entonces le pregunto por sus papás, él me explica que murieron hace algunos años. ¿Y te gusta estar aquí?, le pregunto con interés. Gabriel mueve la cabeza en señal de aceptación. En eso estamos cuando se acerca Carlos, no dice nada, solo sonríe y abraza a mi compañero de diálogo. En unos segundos, llega Álvaro para unirse al grupo. Todos traen puesto un mandil con el logotipo de la empresa que cree en ellos. Es la primera vez que los veo, pero ya siento que son mis amigos. Ellos me han enseñado mucho esta mañana, me han dado una cátedra de vida. Esta será la primera ocasión que deje en la mesa más dinero de propina que de consumo. ¡Se la han ganado!

Para este momento, ya llevo media taza de café -ni siquiera me acordé que la cafeína me provoca dolor de cabeza-. ¡Disfruté cada sorbo!

Córdica 21 es la primera cafetería incluyente de Guadalajara. Aquí trabajan 15 personas que tienen como característica común el cromosoma 21, o alguna discapacidad intelectual. Ellos no sólo sirven café, también hornean las galletas y pastelitos.

Este lugar se ha convertido en una escuela de capacitación laboral para personas con discapacidad. Cuenta también con una escuela de futbol. Estos jovencitos son tan buenos que están por viajar a Brasil para un encuentro internacional de futbol soccer. Allá también abrirá un café Córdica 21. ¡Este lugar tiene sólo unos días de haber abierto sus puertas y ya está a punto de concretar una franquicia internacional!

Para completar el grupo, llega a la mesa el “Doc. Pepe”, con una taza de café en la mano, acaricia el rostro de Gabriel y abraza cariñosamente a Carlos. Ellos sonríen y Carlos le da un beso en la mejilla. A José Rubén Ruiz Rodríguez, lo conocí hace 20 años cuando escribí un reportaje sobre el Síndrome Down. Él lleva años soñando con esta empresa, pero no para ganar dinero: “aquí no vendemos café, vendemos el concepto de inclusión laboral. Ellos no son angelitos, son personas con dignidad, son personas que merecen todo el respeto de la sociedad”, me explica con una gran sonrisa en el rostro.

Al escucharlo doy otro sorbo más al café, convencida de que pronto regresaré con mi esposo y mis hijos. Ellos deben aprender esta lección de inclusión al lado de un delicioso pastelito y un chocolate caliente, sin duda alguna.

#YoPongoElCorazón #PorUnMéxicoIncluyente

 

 


Adriana Luna. Periodista multimedia con 25 años de ejercicio profesional. Secretaria de Acción Femenil en el Sindicato Industrial de Trabajadores y Artistas de Televisión y Radio, Similares y Conexos de la República Mexicana, (SITATYR) sección Guadalajara. Secretaria General del Club de Periodistas de Jalisco. Curiosa en todo, experta en nada. Mujer antagónica en sí misma, con el corazón parecido a la Madre Teresa y con un genio como el de Margaret Thatcher. @adrianalunacruz

Comentarios

comentarios