«MIRADA GLOBAL»: De la adversidad a la oportunidad: la historia de Ricardo Pablo

“Hay que confiar en ti y en tu familia”.

Antes de partir a Boston dónde cursa el doctorado en el prestigiado Instituto Tecnológico de Massachussetts, Ricardo Pablo Pedro asegura: “No sé  si quedarme o regresar a México, lo único que sé es que vendré las veces que sean necesarias para motivar a los jóvenes de este país a que no se rindan, a que sí se puede romper el círculo de la pobreza, a que la vida puede estar llena de obstáculos, los límites los pones tú”. “Hoy hay muchas opirtunidades para estudiar”.

Así habla este joven –no le gusta que le pregunten por su edad-  entre bocado y bocado de chilaquiles verdes-  sus favoritos y que allá en Boston no los puede preparar como le gustan- picositos y con mucha crema y queso panela. “Casi todo como allá, hasta las tlayudas, a mi me gusta comer siempre cosas de mi tierra oaxaqueña”. Está apurado porque tiene una cita en la Prepa 8 de la UNAM donde se reunirá con los jóvenes para contarles su historia. Es jueves y estamos en un VIPS de la colonia Roma.

Ricardo Pablo Pedro (así se llama y se apellida) es originario de la comunidad La Mina de Tuxtepec, Oaxaca, de apenas 2 mil 400 habitantes. Recuerda que tuvo que “botear” para conseguir para el boleto del camión para hacer el examen de admisión en la Facultad de Química de la UNAM. “Ni idea tenía que era la UNAM, solo había leído que era una buena universidad y que además era gratis. Así me vine para la Ciudad de México donde viví en un cuartito ”. De la licenciatura de la UNAM, aplicó para un doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachussetts, una de las instituciones educativas de mayor prestigio en el mundo. “Es realmente mi casa, quiero mucho el MIT porque independientemente de las calificaciones y de que uno tenga los conocimientos, a ellos les interesa mucho el cómo resolvemos las adversidades para querer superarnos, de ahí nos dan todo el apoyo; nuestros maestros nos motivan a ir por más”. El próximo año Ricardo obtendrá el doctorado en Ciencias por el MIT.“ Lo más seguro es que vaya por un post doctorado probablemente a Harvard”

Ricardo Pablo Pedro es Premio Nacional de la Juventud 2017. Algo que ni se lo esperaba ni andaba buscando. “Yo nunca he buscado nada, lo único que he querido es prepararme, ahora no sé si me voy a dedicar a lo académico o a la industria, no lo tengo decidido, lo que sí es que me seguiré preparando y aprovechando todas las oportunidades. Porque allá –en Estados Unidos, independientemente de Donald Trump- sí apoyan a los jóvenes que quieren sobresalir- en Boston me siento como en mi casa”. ¿Con todo y Trump?. “Sí, con todo y Trump”.

A Ricardo no le gusta mucho hablar de su vida. Poco a poco cuenta que, como sucede en muchos hogares de este país, viene de un hogar con padre ausente. No recuerda mucho o no quiere recordar mucho del alcoholismo y de la violencia de ese padre que un día se fue, por cierto de “mojado” a los Estados Unidos, de hecho tiene algunos hermanos  en esas condiciones. Lo que siempre tuvo claro es que quería salir de pobre para ayudar a su mamá y abuela de quiénes recibió siempre todo el amor y el apoyo. “Es importantísimo siempre contar con el amor y el apoyo de la familia; eso ayuda a salir de las adversidades”. Con risa cuenta cómo tuvo que aprender inglés lo más rápido posible, aunque dice que ayudó mucho que el mundo en que se desenvuelve es de número.

La claridad mental de este joven oaxaqueño sorprende. No se anda ni con victimismos ni con el estruendo de la fama efímera. Lo único que quiere es que los chavos salgan de la zona de confort, que luchen hasta el cansancio. “He creído en mis sueños y cuando lo tengo, me propongo alcanzarlo e intentarlo, pasitos por pasitos. Primero soñé con llegar a la Universidad y soñé con hacer un doctorado en el extranjero”. “Hay que confiar en ti y en tu familia; quería darle una mejor vida a mi familia”. “No importa el origen, de dónde vengas. Los sueños siempre se pueden cumplir”.

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