«HABEMUS FELIS»: Leucemia felina

La leucemia felina (ViLeF) es un virus inmuno-supresor que compromete el sistema inmunológico de los gatos, haciéndolos más susceptibles a las enfermedades. Un simple resfriado puede derivar en una neumonía y cualquier virus los hace vulnerables a otros padecimientos, pues esta enfermedad es un tipo de cáncer de médula ósea.

El virus puede ser transmitido de madre a hijos a través de la placenta o en la etapa lactante, también por secreciones nasales, mordidas, arañazos e incluso por saliva y orina. De ahí la importancia de no dejar salir a los gatos a la calle, pues además de la transmisión de enfermedades, pueden sufrir ataques de perros, atropellamiento, envenenamiento, entre otras cosas.

Lo que recomiendan los veterinarios es que al recoger o rescatar un gato de la calle, lo ideal es hacerle la prueba de ELISA, en la cual se utilizan unas gotas de sangre y en tan sólo 10 minutos se obtiene el resultado.

Si se tiene otro gato en casa no deben juntarse porque puede transmitirle la leucemia, que en algunos casos, los síntomas pueden tardar algunos años en manifestarse. En caso de que la prueba de ELISA salga negativa, ésta se puede volver a realizar dentro de dos meses para confirmar que el felino no es positivo.

En una charla con la MVZ María de los Ángeles Márquez Sánchez, quien colabora directamente con el refugio La Casa del Gato Gazzu, nos comentó que la expectativa de vida de los gatos con leucemia puede ser de tres años o más, dependiendo del tipo de alimentación y cuidados que se le tengan para fortalecer su sistema inmunológico:

Si mi gato sale a calle y tiene contacto con otros gatos que puedan ser positivos a leucemia, se va a contagiar y va a morir; de nada sirven los cuidados previos que tuvo el dueño de vacunar a su gato si lo deja salir. Lo que debemos hacer es proteger a nuestros gatos con su cuadro de vacunas: triple viral, leucemia y rabia y en la medida de nuestras posibilidades no exponerlos a los peligros que hay afuera”.

Algunos de los síntomas que se presentan en los gatos positivos a este padecimiento son: ganglios linfáticos inflamados, ganglios retromamarios inflamados en las hembras, así como anorexia, apatía, debilidad, encías amarillentas, problemas respiratorios, cambios de ánimo, su pelaje luce descuidado e incluso heridas superficiales pueden tardar más tiempo en sanar.

Alejandra ForeroEgresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (UNAM), fanática del estilo Kawaii y los colores estridentes, además del anime japonés. Catlover de profesión, promotora de la ailurofilia (es momento de romper con todos los mitos negativos que hay alrededor de estos enigmáticos seres, los felinos). 

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