«ACTOS DE PODER»: ¿Que renuncien?

No son los primeros funcionarios a los que se les pide que se vayan, pero tampoco serán los primeros en irse. Los consejeros del INE no van a renunciar.

Y no lo harán porque en su mayoría sirven al sistema. Y les sirven a todos los integrantes de ese engranaje de poder, llámese partidos políticos o gobierno.

El escándalo que han provocado Lorenzo Córdova y sus compañeros consejeros, ha puesto en una grave crisis de credibilidad al INE.

La manera en que están tratando de resolver la fiscalización de los gastos de campaña en los estados en que hubo elecciones ha sido un completo desastre. Le dieron a los partidos oportunidad de limpiarse la cara luego de que violentaron la ley.

Podrán decir que para darle más certeza al proceso aceptaron fuera del tiempo determinado para entregar los reportes de gastos de campaña, documento que avalan el uso del dinero que les damos a los partidos para hacer política. Pero ahí radica el problema. Si no se cumplió en tiempo y forma, debe haber sanciones, no “recesos” en las sesiones de la autoridad que está para conducir con legalidad, los procesos electorales.

El que el INE no haya castigado la concurrencia de funcionarios públicos en las entidades donde hubo elección, también se constituyó en una falta grave para la confianza en el árbitro electoral.

El proselitismo descarado no fue siquiera amonestado por los encargados de darle certeza al proceso electoral en Nayarit, Estado de México y Coahuila.

Los miembros del INE están quedando bien con los partidos. Les están permitiendo violentar la ley durante y después del proceso electoral.

Y también están violando derechos. Para que unos no se sientan desplazados, en el INE van a  desaparecer a los presidentes de los partidos de los spots. El que desde Los Pinos les impongan a los priístas bozales para no decir que aspiran a suceder a Peña Nieto en la Presidencia, no tiene por qué limitar al resto de los actores políticos.

El INE no es digno heredero de aquel IFE que generó confianza en la institución electoral.

Hoy, los encargados de velar por la certeza, la legalidad, la independencia, la imparcialidad, la objetividad de nuestras elecciones no nos han dado más que incertidumbre; han sido omisos ante las ilegalidades de los partidos, gobiernos y candidatos; no se muestran independientes del poder; son parciales hacia intereses ajenos a los de los ciudadanos; no son objetivos al emitir sus resoluciones y la subjetividad está presente en cada uno de sus acuerdos.

¿Deben renunciar los consejeros del INE como lo piden partidos y organizaciones civiles? Sí. El 18 está a la vuelta de la esquina y en quienes conforman la mayoría de consejeros del Instituto Nacional Electoral ya no hay nada de confianza.

 

 

 

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