«ACTOS DE PODER»: ¿El futuro de quién?

Alfredo del Mazo lanzó un llamado desesperado a sus huestes ante el reto que significa la elección del 4 de junio.

Aseguró que lo que resulte de la elección pone en juego el futuro de los priístas y el futuro del país.

Y sí. Si MORENA y la maestra Delfina ganan, poco futuro hay para el PRI.

Pero ¿A quién, además de los priístas le interesa el triunfo de Alfredo del Mazo? No a muchos, incluso hay muchos priístas del estado de México que quisieran ver perder a su partido. ¿La causa? No se sienten identificados con el candidato. No han sido tomados en cuenta para la campaña y hasta han sido amenazados si no gana el candidato Del Mazo.

¿El futuro de México está en riesgo si no gana Del Mazo? El argumento del candidato priísta debe tomarse sólo como una frase de templete. A pesar de los malos gobiernos priístas, este país todavía se mantiene en pie.

Lo que sí está en riesgo es el futuro de una burocracia partidista que está enquistada en los gobiernos municipales, en el estatal y desde el primero de diciembre de 2012 en el gobierno federal.

Los priístas tienen en sus escenarios la probable derrota de uno de los más insignes miembros del Grupo Atlacomulco. No por los méritos personales del candidato, que alguno debe tener, sino por el significado del apellido.

Del Mazo abuelo y Del Mazo padre fueron gobernadores. El apellido pesa en la nomenclatura tricolor mexiquense. Además, uno de los Del Mazo estuvo en la antesala, o al menos así les hicieron creer, de la presidencia de la República. Eso fue en 1988 pero Carlos Salinas los derrotó.

El futuro de muchos priístas está en juego. Ya no tendrán cómo maniobrar en los 125 municipios para imponer a sus candidatos a regidores, síndicos o presidentes municipales.

Las organizaciones gremiales como sindicatos y movimientos corporativos también verían mermados sus millonarios ingresos que les llegan como apoyos de programas sociales, concesiones de placas para taxis o permisos para negociar con los establecimientos mercantiles.

El futuro de muchas empresas proveedoras del priato mexiquense también perderían sus jugosos contratos.

La fuerza aérea, los “aviadiores”, pues, también tendrían el fin de sus vidas sin beneficio para la sociedad y con ello dejarían de sangrar al presupuesto.

Esos son algunos de los futuros que se verían cortados de tajo si gana la maestra Delfina Gómez.

Lo único que hay que evitar a toda costa es que la merma a los dineros públicos no cambie sólo de latitud. Que del mítico Atlacomulco, todo el control político, económico y social se vaya al Texcoco que pudiera ser igual de ominoso.

 

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