«COLUMNA INVITADA»: México envejece, ¿estamos preparados para afrontarlo?

Aun cuando pudiera parecer que la población mexicana es todavía joven, el 10% está conformada por adultos mayores. El proceso de envejecimiento de nuestra población se está dando de forma acelerada. Para 2030 14.8% de la población total del país será anciana, lo que significa que 20.4 millones de mexicanos serán adultos mayores[1].

Al contrario de las sociedades europeas que pudieron adaptarse paulatinamente al proceso de envejecimiento de su población, México deberá construir soluciones en los próximos años o enfrentar una realidad sin recursos suficientes para atender a nuestros adultos mayores.

En el futuro cercano, los adultos mayores en México demandarán pensiones que garanticen su supervivencia, servicios de salud adaptados a sus necesidades y servicios sociales o sociosanitarios[2]. Para asegurar un sistema de cuidados adecuado, el país requiere formar recursos humanos, planificar redes de establecimientos y adaptar el sistema fiscal. Todo esto implica políticas que no pueden ajustarse en periodos cortos de tiempo. De ahí que sea relevante preguntarnos qué estamos haciendo al respecto.

Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT), las mujeres mexicanas de 12 años y más, destinan un total de 28.8 horas semanales a actividades de cuidado, siendo las personas de 60 años y mayores a quienes más tiempo de cuidado se les dedica.

Servicios de atención para adultos mayores

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), en México cerca del 15% de la población de 60 años y más no cuenta con ningún tipo de cobertura en salud y alrededor del 37% de los adultos mayores requieren de ayuda para realizar alguna de las actividades básicas de la vida diaria (ABVD). Esto significa que les es imposible caminar, vestirse o hacerse la comida sin ayuda de alguna persona.

Este dato evidencia particularmente la necesidad de desarrollar en México la ayuda domiciliaria. Dicha intervención está ampliamente extendida en otros países, brindando atención a los adultos mayores en sus propios domicilios. En nuestro país no existe ningún servicio de carácter social que cumpla con esta función.

Existen algunos programas pioneros en atención domiciliaria como Médico en tu casa, sin embargo, éste está enfocado en la prevención en salud y no en dar soporte a personas en estado de dependencia.

En el mercado privado existe una amplia oferta de servicios de este tipo; sin embargo, muchos de ellos no son profesionales: personas que aseguran contar con un título en enfermería o experiencia en cuidados para personas mayores, sin garantizar un mínimo nivel de profesionalismo o seguridad.

Asimismo, existen “agencias colocadoras” que enfocan su trabajo en un buen proceso de selección de cuidadores y personal de enfermería aplicando pruebas de conocimientos y aptitudes, llevando a cabo entrevistas y comprobando referencias. Sin embargo, el servicio es limitado, dejan a la familia a cargo de los procesos de supervisión de la atención en el domicilio.

En México, muy pocas instituciones ofrecen servicios integrales de atención a adultos mayores con personal multidisciplinario capacitado, planes de cuidados gerontológicos y actividades de acompañamiento y supervisión constante.

Una de estas instituciones es SECUIDA Servicio de Cuidados Integrales a Domicilio para Adultos Mayores, que brinda atención profesional orientada a las necesidades de cada paciente. SECUIDA destaca por su innovador plan de cuidado diario que, mediante el uso de una plataforma web, permite registrar y analizar toda la información clave de evolución de los pacientes y mitigar riesgos mediante un monitoreo riguroso de sus condiciones diarias.

SECUIDA es un ejemplo de cómo replicar las experiencias exitosas de otros países y contribuir al impulso de un modelo gerontológico basado en criterios de calidad y estándares de excelencia para el cuidado de nuestros adultos mayores.

[1] Consejo Nacional de Población (CONAPO), 2015.

[2] Servicios que coordinan la asistencia curativa, social y educativa de colectivos en situación de dependencia como la tercera edad, los enfermos crónicos y las personas con alguna discapacidad física, psíquica o sensorial.

Paola Palma Rojas. Articulista especializada en análisis de políticas públicas, macroeconomía, comercio internacional, competitividad e innovación. Maestra por el ITAM y por el IPN. 

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