«A CONTRALUZ»: La paradoja de Fidel

¿En serio podía hablar Castro de Libertad, cuando fronteras adentro se la negaba a millones? 

Fidel Castro es el héroe de millones porque logró mantener la independencia de su país, frente a las presiones económicas, políticas y morales de la gran potencia de Occidente pero ¿A qué precio? Al precio del encarcelamiento y persecución de todo aquél que osara cuestionar su régimen o señalar sus errores. Si no, que le pregunten a los 75 presos políticos de la primavera negra del 2003.

 

Ese año, en Cuba se vivió una verdadera cacería de brujas contra los que disentían con el régimen. Veinte de ellos eran periodistas cuyo único crimen había sido lanzar una revista llamada “De Cuba”. A varios de ellos les dieron sentencias de 28 años de cárcel por atentar contra la “seguridad nacional”.

 

¿En serio podía hablar Castro de Libertad, así con mayúscula, cuando fronteras adentro se la negaba a millones? Creo que de verdad no tenía la autoridad moral de hacerlo.

 

Muchos de sus defensores, dentro y fuera de Cuba, han argumentado que sólo un régimen como el que creó Castro, con una obediencia absoluta a todos los niveles, donde todas las variables eran controladas, podía resistir a los embates del imperialismo, y que si Cuba hubiera sido un régimen democrático, habría sido derrumbado fácilmente por los las administraciones estadounidenses.

 

Es imposible saberlo, no podemos regresar el tiempo. Lo que sí sabemos es que el sufrimiento que generó Castro en aquéllos que reprimió y persiguió, y en las familias de los que ejecutó por ‘traición a la patria’, dejó profundas cicatrices, y que todos ellos esperan un cambio y lucharán por él.

 

Allí están las damas de blanco, con su elegancia y determinación, marchando por sus presos políticos, llevando flores en las manos, recordándole al mundo que las cosas no están bien en Cuba.

 

En la página web http://www.damasdeblanco.com/ se les describe así: “Son mujeres que le reclaman a la última dictadura de América la libertad de sus esposos, padres, hijos, hermanos o sobrinos. Heroicas mujeres cubanas que con amor, dignidad y coraje están ganándole la calle a la cobardía, la vileza y el odio, al igual que lo hicieron antes otras mujeres bajo otras dictaduras”.

 

“Porque, como escribió José Martí: ‘Las campañas de los pueblos sólo son débiles cuando en ellas no se alista el corazón de mujer; pero cuando la mujer se estremece y ayuda, cuando la mujer tímida y quieta en su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño, la obra es invencible. E invencibles son las Damas de Blanco”.  

       

Castro es también una paradoja pues durante su régimen logró una de las hazañas que ninguna otra nación latinoamericana ha conquistado: la mejor cobertura de salud del continente y la eliminación del analfabetismo; a ese tema dedicaré mi siguiente columna. Hasta entonces.

 

Georgina Olson. Reportera, apasionada por la investigación; afición que abarca desde reportajes de la Venezuela chavista, pasando por el tráfico de armas, la migración centroamericana, hasta la explotación del oro mexicano por los consorcios mineros internacionales. Es licenciada en Relaciones internacionales por la Universidad de las Américas, maestra en Periodismo por la Universidad del Rey Juan Carlos de Madrid-Agencia EFE. En 2010, The Woodrow Wilson Center y The Washington Post la becaron para realizar una investigación sobre tráfico de armas de EU a México, publicada en Excélsior.

 

 

 

Comentarios

comentarios