Panamá papers

La filtración de información de la historia

Si vivieron la década de sus 30 suspirando por las estampas neoyorquinas de Sex and the City y los enredos amorosos de Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha; seguro guardan en su memoria innumerables escenas y frases de esta imperdible serie.

La actriz Sarah Jessica Parker llegó este 2015 a sus 50 años, pero el emblemático personaje de “Carrie”, que encarnó de 1998 a 2004 entre sus  30 y 40 años de edad, revolucionó el mundo de la moda y el concepto feminista del empoderamiento.

 

Uno de los sitios favoritos del cuarteto glamoroso era la pastelería MAGNOLIA BAKEREY, cuya oferta principal son los cupcakes, esos pastelitos americanos llenos de colores que se han mantenido de moda por una década desde su “relanzamiento”.  La ESCENA en que Carrie y Miranda se sientan en una banca a  tomar café y disfrutar de su vanilla cupcake, con betún rosa pastel puso “en el mapa”  la tienda y la marca.

 

Pues bien, si ustedes no han tenido suerte de comer uno de esos pastelitos rossS en la sucursal del Upper West Side, no sufran, porque ya pueden disfrutar de la clásica pastelería americana con mucho estilo  –como Carrie – en “Los Altos” de Polanco.

 

Magnolia Bakery está en México desde el año pasado y su única tienda se encuentra en el corredor gourmet del Parque Lincoln. Y su oferta es la misma que en Nueva York.

 

Cupcakes

Clásicos de vainilla o chocolate con frosting y chispas de colores pastel (desde $45.00). Los especiales como el Devils food, zanahoria y limón (desde $45.00).

 

Pasteles

Red Velvet, Devils food, Coconut, German Chocolate, Banana, Caramel (rebanada desde: $120.00)

 

Emblemáticos de la marca

Key Lime Pay yel Banana Pudding (desde $55.00).

 

Mi recomendación: el pastel Devils food y el Banana pudding.

 

Sentada en las sillas turquesa del Magolia Bakery México, disfrutando del viento otoñal, un café y mi cupcake de zanahoria, sentí que las mujeres como yo  –que hace mucho rebasé los 30 y no calzo unos “Manolo Blahnik” como Carrie mientras mordía su vanilla cupcake –, al menos ya podemos incorporar al menos la “M” del Magnolia Bakery a nuestra vida y, como ella, pecar en miniporciones con mucho estilo.

 

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